• Regina González

Razones por las que tu perro ladra que no conocías


Todos los perros ladran, esa es su naturaleza. Esperar que nunca lo hagan es casi imposible, pero cuando los ladridos son excesivos, pueden llegar a ser un problema. Para hacer algo al respecto, debes encontrar la causa de esos ladridos.


El ladrido es una de las formas en las que tu perro se comunica, y este puede significar cosas distintas dependiendo de la situación.


  • Territorial o protección: cuando una persona se acerca a lo que él considera su territorio. Conforme más se acerque, el ladrido puede volverse más fuerte. Además, el perro puede tener una posición agresiva o de alerta.

  • Alarma: esto sucede cuando algo les llama la atención o los asusta, y puede ocurrir tanto en su territorio como fuera de este. Algunas veces también buscan alertar acerca de algo que ellos consideran peligroso.

  • Aburrimiento: los perros son animales sociales, así que cuando están solos por mucho tiempo tienden a ladrar.

  • Emoción o juego: al saludar a otro perro o a otra persona, se emocionan y ladran, en ocasiones acompañado por saltos y movimiento de la cola. Lo mismo pasa cuando es momento de jugar.

  • Atención: cuando quieren algo, como ir al baño, salir a pasear o comer, van a ladrar para llamar nuestra atención y tratar de avisarnos qué es lo que quieren.

  • Ansiedad por separación: los perros con esta condición, suelen ladrar sin parar cuando están solos. Además, muchas veces está acompañado por otros signos como depresión, conductas destructivas, movimientos repetidos, etc.


Para identificar la razón por la cual tu perro ladra, puedes hacerte ciertas preguntas como:

  • ¿Se siente incómodo o tiene dolor?

  • ¿Está aburrido?

  • ¿Está ladrando porque lo dejé solo?

  • ¿Hay algún estímulo asociado a sus ladridos?


Cuando no encuentres la causa del problema, lo ideal es consultar a un etólogo para ayudarte a hacerlo.


Una vez identificada la raíz del problema, eliminar el ladrido excesivo no es algo que ocurrirá de la noche a la mañana. Requiere de mucha paciencia, tiempo y constancia. Aquí hay algunos consejos para comenzar a trabajar:


  • Cuando ladre, no le grites, pues si lo haces pensará que estás ladrando junto con él. Al contrario, háblale de manera firme y calmada.

  • Si reconoces algún sonido u otro estímulo que esté causando que tu perro ladre, trata de eliminarlo o reducirlo lo más posible.

  • La mayoría de los perros no entienden lo que quiere decir la palabra “cállate” o “silencio”, pero puedes entrenarlo para que lo haga. Cuando esté ladrando, repite la palabra “silencio” hasta que lo haga, aunque sea solo por un momento, y dale un premio. Poco a poco descubrirá que dejar de ladrar y la palabra silencio tienen una recompensa.

  • Un perro cansado, rara vez ladra. Con un buen paseo o el tiempo suficiente de juego, los ladridos por aburrimiento pueden disminuir. Brindarle la mayor estimulación posible evitará el desarrollo de problemas de ansiedad. Si pasa mucho tiempo solo, puedes conseguir a una persona que lo cuide mientras no estás.

  • Si cada vez que llegas a casa o que alguien te visita tu perro no deja de ladrar, comienza por no premiarlo cuando lo hace, es decir, no lo saludes, acaricies ni lo veas a los ojos hasta que deje de ladrar. Una vez que lo haga, ahora sí puedes felicitarlo y acariciarlo.

  • Nunca premies a tu perro por ladrar (a menos que sea una orden). Si ladra porque tiene hambre, quiere salir, tiene sed o quiere jugar, y automáticamente le das lo que quiere, empezará a asociar el ladrido con la recompensa. Espera a que termine de ladrar para hacerlo.


31 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo

© 2020 La Casa de los Animales

  • Facebook Social Icon
  • Instagram